
Transcurrida una semana, la vendedora de comida se hizo presente en la oficina del intendente, Andrés Oblitas, con sus platos nuevos de porcelana. “Señor Intendente, vengo a donarle mis platos viejos porque compré nuevos para vender comida”, dijo la vivandera.
La visita sorprendió a los funcionarios municipales debido a que generalmente los comerciantes ambulantes no hacen caso de las notificaciones. “La señora ha demostrado que tiene un alto grado de conciencia”, dijo Oblitas.
Fuente EABolivia
No hay comentarios:
Publicar un comentario